Hasta las rosas tienen espinas emprender no es idílico

Hasta las rosas tienen espinas: emprender no es idílico

Las 7:20 am. Suena el despertador. Abro un ojo y recuerdo que tengo clase de spinning a las 8 am. Hace frío y el viento afuera suena con fuerza. Durante 5 minutos pasan por mi cabeza todas las excusas posibles para quedarme remoloneando y no ir al gimnasio. Consigo un destello de fuerza de voluntad y me levanto, preparo y salgo pitando por la puerta antes de que la pereza gane la partida.

Y entonces llegas al gimnasio y te encuentras a otras tantas personas como tú, con los ojos aún medio cerrados y la batería a media carga. Y no puedes evitar pensar:

¿Qué hace a 70 locos saltar de la cama a las 7 de la mañana para ir al gimnasio? ¿Las ganas? Lo dudo. 

Pocas personas prefieren estar ahí a quedarse un rato más en la cama, y si lo hacemos es porque sabemos que hay que cuidarse y que estar bien requiere algunos sacrificios.

 

En el Q&A que hicimos hace unos días, me preguntaban por algún método o truco para mantener la motivación con nuestros proyectos. Y estaba ahí, en la clase de spinning, dando pedaladas a la bicicleta, cuando recordé esta pregunta y me di cuenta de que le damos mucha importancia a la motivación pero olvidamos que al emprender es igual de importante el sacrificio y la fuerza de voluntad. Y éstos se cultivan precisamente haciendo este tipo de cosas: luchando contra el despertador y afrontando tareas que a veces no son agradables.

Te confieso que en las clases del gym miro el reloj cada 15 minutos (y si es spinning, cada 5), pero cada vez que lo miro, decido seguir ahí un poco más. Y así, en bloques de 15 min, supero la clase entera. Y con ello no sólo entreno el cuerpo, sino también la mente y la fuerza de voluntad, y esto me ayuda en otras facetas de mi vida.

 

El éxito de los proyectos, el que salgan adelante, requiere que muchas veces tengamos que enfrentarnos a la parte menos bonita, que es la que nos cuesta, la que nos haría tirar la toalla, la que nos hace sentirnos desmotivados cuando en realidad es que nos está exigiendo más de lo a veces estamos dispuestos a dar.

Emprender no es idílico. Requiere superación, perseverancia, consistencia,… Tú decides cómo entrenar esas habilidades.

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Tania Lasanta

Soy Tania Lasanta, Investigadora y Mentora de Proyectos Emprendedores.
Acompaño a personas que quieren emprender en el proceso de definir, lanzar y gestionar sus propios proyectos. Sígueme y consigue foco, claridad y confianza para emprender tu nueva vida profesional.

7 Comentarios
  • Amaya
    Publicado a las 08:42h, 15 febrero Responder

    ¡Hola Tania!

    Emprender es un trabajo interior brutal pero estoy convencida de que recogemos tantas cosas, buenas y malas, pero siempre en modo aprendizaje, que al final todo va pareciendo tener sentido.

    Y si llega un momento en el que no lo tiene, tampoco pasará nada por aceptarlo y reinventar, porque dejamos una mochila cargada de experiencias que, seguro, nos harán tomar mejores decisiones.

    ¡Me gusta verlo así, y me ayuda! 🙂

    Un abrazo

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 20:15h, 16 febrero Responder

      Totalmente de acuerdo, Amaya. El aprendizaje y las experiencias se quedan para nosotros ya forever, y eso no tiene precio. Un fuerte abrazo, somete!!

  • Lola
    Publicado a las 13:04h, 15 febrero Responder

    Me encatanto! Gracias

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 20:14h, 16 febrero Responder

      Gracias a ti, Lola! Un lujo tenerte por aquí, de verdad. Te mando un fuerte abrazo

  • Conchi S.
    Publicado a las 13:34h, 17 febrero Responder

    Hola Tania,

    Creo que cualquier situación en nuestra vida, nos prepara y nos ayuda a comprendernos mejor, también, en lo profesional. Me doy cuenta, por la experiencia que compartes, que todo está interrelacionado. Que no podemos hacer o no hacer algo, pensando en que es un hecho aislado y no tendrá repercusión en cualquier otra cosa.

    La vida nos va poniendo enfrente herramientas para que aprendamos, las incorporemos y las apliquemos a todo aquello que hacemos.

    Gracias por la reflexión,

    Un saludo enorme.

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 14:23h, 18 febrero Responder

      Hola Conchi, coincido contigo en tu reflexión. No podemos ver el emprendimiento u otras áreas de nuestra vida como algo aislado, todo está conectado. Y las experiencias y aprendizajes que tenemos en una faceta, nos sirven también para las otras.

      Gracias a ti por tu tiempo y por compartir tu reflexión, te mando un abrazo muy gordo!

  • Los mejores posts de emprendimiento del blog | Tania Lasanta
    Publicado a las 00:16h, 25 julio Responder

    […] Hasta las rosas tienen espinas: emprender no es idílico. […]

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