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Cómo gestionar Instagram emocionalmente

Cómo gestionar Instagram (emocionalmente) y otras redes sociales

“Hola, me llamo Tania y soy adicta a Instagram.” – Creo que ésta sería una buena frase para presentarme en un grupo de desintoxicación de Instagram.

Si me preguntaran cómo sé que soy adicta, les contaría que:

  • miro IG compulsivamente cada vez que no me apetece centrarme en el trabajo.
  • me quedo muchas veces dormida haciendo scroll en el feed (vamos, viendo las novedades).
  • en cuanto abro el ojo por la mañana, entro a ver “qué ha pasado”. (¿Qué ha pasado? Por el amor de Dios, Tania, si es que suena hasta ridículo.)
  • si me dejo el móvil en casa, creo que volvería a por él. (Y esto ya no es por IG, si no porque si me faltara el móvil me sentiría como desprotegida.)

Y según lo inspirada que anduviera, quizá hasta se me ocurriría alguna otra buena razón.

Supongo que también intentaría quedar bien y excusarme con que, bueno, que no hago fotos de lo que como y hago en mi día a día, que publico cuando quiero, y que “yo controlo”. Que es sólo un vicio confesable.

Bromas aparte, no conozco ningún grupo de desintoxicación de este tipo pero estoy segura de que no tardaremos en verlos. La adicción que tenemos a estar permanentemente conectados, a no perdernos nada, a la inmediatez, al like, a los sitios y comidas Instagrameables … nos va a pasar factura. (Ya lo predice la serie Black Mirror)

 

Hace unos días, al hilo de una reflexión que compartí en Instagram, Ana Paniagua de Toca tacón me recomendaba que viera el programa de Salvados “Conectados”. Si no has tenido ocasión de verlo, te animo a que lo hagas. Refleja la problemática real que tenemos todos los que vivimos enganchados constantemente al móvil. Los jóvenes son más vulnerables, pero los adultos tampoco sabemos manejarlo.

 

 

Como emprendedores, la gestión de las redes sociales es todavía más complicada. Nos autoimponemos obligaciones porque “debemos” ser consistentes y tener una frecuencia. No podemos olvidar que vivimos de nuestro trabajo, está claro. Pero no puede ser que eso nos lleve a veces a publicar por publicar, por miedo a que el algoritmo de turno nos penalice. Por no hablar de que nos estamos perdiendo entre vidas Pinterest y anuncios everywhere. Y nos hacemos daño sin quererlo. Todos, me incluyo en la lista.

Y será que soy una romántica, pero últimamente hago scroll en Instagram sin emoción. Siento que se está perdiendo lo que en su día me hizo adicta: conectar, sentir, reflexionar y emocionarnos.

De hecho, esta semana ha surgido un tema que ha caldeado Instagram: la polémica está servida con los bots (robots) que utilizan algunas cuentas para comprar seguidores y que incumplen la política de esta red. Es algo que algunos usuarios ya llevan tiempo haciendo, pero que ahora que Instagram da cada vez menos alcance a nuestras publicaciones, les beneficia sustancialmente. Un ejemplo más de que estamos perdiendo el norte, señores.

 

Ante todo este “berenjenal” te planteo algunas preguntas:

¿Cómo es posible para nosotros encontrar el equilibrio? ¿Cómo podemos trabajar/vivir las redes sin ser esclavos de ellas? ¿Cómo evitar que nos afecten las métricas, la competencia, las constantes novedades en el jardín del vecino? ¿Cómo estar al día sin perder el día?

Cuando comenté estas dudas hace unos días en Instagram, varias personas me contaron cómo lo vivían ellas, generando un debate súper interesante. No podía dejar de recoger aquí algunas de sus experiencias, porque son oro puro:

 

bloganaalbiol A veces, para mí también pierde el sentido y siento que nos estamos descentrando y focalizando en vivir a través de las redes, interesándonos más por lo que enseñan otros que por nuestro interior. No suelo mirar Instagram porque con responder en mi cuenta ya empleo horas al día, pero es verdad que si alguna vez lo miro, muchas veces siento que se nos está escapando lo fundamental y quiero cerrar el chiringuito. ¿Pero sabes cómo vuelvo a encontrar el por qué? Leyendo los mensajes de la gente a la que ayudo. O los emails, y centrándome en eso, porque yo también me dejo llevar, yo también quiero molar en redes muchas veces y es fácil perder la esencia.

 

sara_rocher Yo soy cero planificada, nada de programar ni de marcar objetivos, pero sí mucho de escuchar lo que me remueve y actuar por impulso. Las redes sociales pueden ser muy frías o un escaparate de vidas Pinterest, y a quien les sirva así está perfecto, pero yo las uso como arma para exponerme, para mostrar amor y verdad, mi verdad, desde la honestidad, la vulnerabilidad y el reconocerme en la perfecta imperfecta que soy.

 

german.jurado Cómo tú, en eso andamos. En buscar ese equilibrio. En estar si hay algo que contar y aportar. En escucharnos, en mantener silencio cuando lo necesitemos, y sobretodo en ser honestos. Volvamos a emocionarnos, volvamos a sentir.

 

tocatacon Te recomiendo que veas el Salvados de Conectados. Yo lo hice hace un par de semanas y fue como si me dieran un puñetazo en el bazo. Me di cuenta de que muchos de los esfuerzos que estaba volcando en conectar con quien no me conocía los estaba robando de desconectar de quien más me quería, incluidos mis hijos. Dejé un trabajo fijo por escribir/hacer/decir/vivir a mi modo; ni mejor ni peor que el de nadie. Solo el mío. Y por querer crecer demasiado rápido, a veces me olvido de qué es lo que siempre me ha llevado más lejos: hacer las cosas con todo mi corazón, disfrutar de vivir las historias primero y contarlas después, con el gusto ya reposado, guiarme por mi propio juicio, aunque la mayoría de las veces haya que remar más fuerte y a contracorriente para coger olas, y escribir desde las tripas. Eso sería un poco de mi esencia y a esa vuelvo una y otra vez cuando me pierdo, que es casi a diario, aunque no quede bien decirlo. Alguien me dijo una vez que para escucharnos de verdad, por dentro, había que apagar el ruido de fuera. Ser una de tus debilidades solo me indica que voy por el camino correcto: el de que cuando alguien se pase a verme, me sienta. E imagino que eso no me hará rica, pero me hace inmensamente feliz.

 

susana_torralbo Uy, así llevo yo meses. Hay épocas de vivir más para afuera y otras más para adentro. No hay que presionarse todos los días del año con calendarios de contenido autoimpuestos. A veces hay que bajar el ritmo y respirar.

 

vypuntodesigner Nos hemos convertido en esclavos de las redes y muchas veces va bien olvidarse el móvil en casa y contemplar todo lo que nos rodea cada día.

 

marta.larraz Me he dado cuenta que desde que estamos preparando el lanzamiento del proyecto estoy mucho más enganchada a las redes y eso agota mucho. Parece que si no te comunicas no estás. ?? Veo que voy a tener que desconectar para reconectar. ¿Cómo será cuando lancemos? ?

 

viandbitocados Que agonía “a veces” las redes sociales. Siempre con ese run run…..Yo lo llevo fatal, lo reconozco.

 

miriamdiaz_inspira Estoy cansada de escribir porque toca. Y es que a veces me siento en la disyuntiva entre mi profesión+vocación como terapeuta y la difusión de mi trabajo. Y no te digo ahora que me estoy mudando de casa y de país! Viva lo visceral y lo espontáneo, lo natural, lo que viene del corazón!… Creo que esa era la gracia en los inicios de Instagram.

 

blancoruso Pues que estoy como tú. Colapsé hace unos meses y no me he recuperado ? Mi ritmo en mi cuenta inicial @ahoratambienmama ha bajado al mínimo y con ésta público lo justo. Es lo que pasa cuando ya no puedes más. Estallas ?

 

ale_samaniego Publicar por publicar no. Es precioso compartir momentos, sentimientos, reflexiones… es lo que nos hace diferentes!

 

monica_manso Justamente hoy no he publicado por aquí por lo mismo: ¿Si no tengo ganas, para qué hacerlo? Pues eso, mañana ya veremos.

 

beticostillas Yo creo que cuando conectas con tu esencia las publicaciones fluyen y comunican más. Son necesarios los silencios, vivir y sentir las experiencias de la vida. Es entonces cuando las redes sociales no te esclavizan.

 

uia___ Está bien hacer parones de vez en cuando. Sino quedas absorbido por un mundo no real. Viva la vida, el chillar, el bailar, el calorcito del sol… SER Y NO HACER!

 

consueloinchaurtieta Pues mira, como me siento un poco freak, y me gusta serlo? voy un poco por libre. Me cansa mucho estar encorsetada, no puedo. Hace un tiempo me salí del “camino marcado”, ahora no voy a volver a otros ” caminos”. Seamos libres!!!!!

 

miyocontigo_ Los silencios también son necesarios! ?

 

imma_mestre Ay, qué identificada me siento! No entiendo el hacer por hacer y siempre lo más bonito. ¿Es que nos hemos vuelto locos o qué pasa? ¿Dónde está la esencia de cada uno?

 

thebluuroom Yo lo siento como tú, muy de estomago; ausente cuando mi cuerpo me pide intimidad y presente cuando me siento con ganas de compartir ? ¡A mi me funciona muy bien así y me encanta! Me gusta mucho saber que no estoy sola ❤✨

 

saracelaya Yo siempre he sido más de dentro que de fuera, y aunque es cierto que el tener una marca implica menos silencios, esto no tiene que estar por encima de respetar nuestros tiempos y emociones, siendo siempre auténticos.

 

Lo mismo nos hemos pasado de intensos, pero si estas palabras resuenan contigo, únete a la conversación en #yquevivanlasintensas

¿Qué opinas tú sobre este tema? Te espero en la zona de comentarios.

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Tania Lasanta

Soy Tania Lasanta, Investigadora y Mentora de Proyectos Emprendedores.
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24 Comentarios
  • Valentina
    Publicado a las 10:09h, 15 marzo Responder

    Hola Tania,
    me he perdido este interesante debate en tu instagram porque llevo mucho tiempo desconectada. Mi última publicación fue para nochevieja… así que imagínate. Estoy en plena fase de cambios en mi vida personal y también en mi proyecto. Me he dado cuenta de que a todo no puedo llegar, el día no da para más. Así que yo me puse firme, y decidí estar en silencio. Me da pena, sí. Porque antes de este silencio llevaba una racha super guay, de muchas conversaciones y me gustaba. Pero no me da la vida para más. Prefiero volver a aparecer cuando tenga las ideas más claras y cuando mi cuerpo se haya amoldado a la nueva vida. Creo que lo mejor es esto, escuchar lo que nos pide nuestro estómago. Y cuando es temporada de compartir, mejor hacerlo de forma planificada y dosificada. Lo intentaré y ya te contaré que tal lo llevo.

    Un abrazo muy grande

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 10:31h, 15 marzo Responder

      Qué importante es saber parar, ¿verdad? Estoy segura de que este tiempo de reflexión te va a hacer regresar con energía renovada y con tu proyecto mucho más fuerte. Se te echa un poco en falta 😉

      • Ale Samaniego
        Publicado a las 18:29h, 21 marzo Responder

        Este sería otro tema de post… Las importancia de saber parar. ¡Te reto! Por aquí también estamos descubriendo cómo conseguirlo, qué implica y lo bien que sienta.
        Un artículo genial, ¡como siempre!

  • Virginia Moll
    Publicado a las 11:00h, 15 marzo Responder

    Es muy difícil encontrar el equilibrio. Las redes sociales nos ayudan a ser visibles, tan visibles como los barcos de marcas enormes y “estar” permanentemente conectada es sinónimo de estar ahí.
    Sin embargo, yo, he conseguido ponerme unos horarios para poder estar en redes sociales… pero no siempre funciona ^_^
    Hace tiempo escribí un post “enganchada al móvil” donde analizaba esa necesidad de conexión que a la vez me aleja de lo más cercano, de mi marido, de estar con mis hijos. Reconozco que me equivoco a diario y que es muy difícil predicar con el ejemplo. Pero el primer y más importante paso, es ser consciente y lo somos ; )
    Ahora, a poner remedio <3

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 12:18h, 15 marzo Responder

      Totalmente de acuerdo, Virginia. Es una realidad que vivimos todos (o la mayoría) y tenemos que aprender a gestionarlo porque va a ir a más. Prueba de ello son los Apple Watch y quién sabe lo que irán creando en unos años (¿nos lo implantaremos como un chip bajo la piel?). La tecnología ofrece miles de oportunidades, gracias a ello podemos trabajar cómo y donde queremos por ejemplo, pero tiene una cara B que cada uno se tiene que trabajar…

  • Mar
    Publicado a las 11:11h, 15 marzo Responder

    No me he acabado el post, demasiada procastinación por hoy para mi, pero te confesaré que estaba viciada antes, pero desde que cambiaron logo y algoritmo ya no me pasa, su logo no me atrae cuando enciendo la tablet (ayer apareció el viejo como por error y flipé, me llamaba) ahora a pesar de que solo sigo 600 cuentas apenas veo algunas y sobretodo mucha publicidad, así que al final tengo que buscar por hagstags y me da pena saber que estoy perdiéndome cosas de gente que me importa pero no como para activar sus notificaciones.

    Es por eso que busco algo externo que me permita organizar mis publicaciones sin notar la tristeza de la poca visibilidad que noto en las cuentas que sigo.

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 12:13h, 15 marzo Responder

      Ay Mar, me pasa lo mismo. Me da pena perderme las cosas de la gente que me importa pero no sé cómo gestionarlo sin tener que activar notificaciones (¡eso sería un estrés!). Si descubres una herramienta que permita hacerlo, cuéntanoslo porque sería estupendo. Un abrazo!

  • Conchi S.
    Publicado a las 17:30h, 15 marzo Responder

    Hola Tania,

    ¡Qué bien me ha venido este debate en este momento! Justo porque me planteo un cambio, tratar de mostrarme más y no sólo mi marca, ya que tanta planificación y orden están muy bien, pero creo que acaban por sonar fríos y distantes y es justo lo contrario a lo que quiero.

    Sin embargo, no acabo de atreverme a dar el paso, justo por las comparaciones de las que se habla más arriba. Tanta vida Pinterest y fotos increíbles, parece que desmerezcan el entorno donde yo me muevo o la casa donde vivo. Supongo que es complejo mío, pero me cuesta horrores subir fotos personales, porque nunca me parecen lo suficientemente buenas. ¿A qué no tiene sentido? Pues en esto, como leía por ahí antes, me suelo perder a menudo, aunque después recapacito, pongo algo de perspectiva y me animo a dar el paso que quiero dar.

    Creo que el mundo en general de las redes es complejo y hay que saber gestionarlo (emocionalmente) muy bien, para que no acabe por superarnos. Aún así, todo es un proceso y estoy totalmente de acuerdo con aquellos que dicen de adaptarlo a los ritmos naturales de cada uno.

    Un saludo enorme.

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 14:58h, 16 marzo Responder

      Hola Conchi, para los que ofrecemos servicios es más difícil tener buenas fotos que mostrar en instagram, que estén relacionadas con nuestro trabajo, etc… Pero creo que hay también espacio para nosotros. Al final se trata de conocer a la persona que hay detrás de la cuenta y conectar con ella. Tu trabajo tiene mucho de emocional y creo que puedes aportar muchísimo a través de textos o incluso Stories. Y por las fotos no te preocupes, irás encontrando tu estilo poco a poco y mejorando. De hecho, ahora que lo pienso, yo sigo algunas personas que me encantan aunque no hagan unas fotos estupendas, pero que me aportan mucho por su contenido y su forma de interactuar en redes, como @patri_psicologa o @evacolladoduran, por ejemplo. Que no te paralice el perfeccionismo, Conchi, queremos verte en acción!

  • Sara
    Publicado a las 20:50h, 15 marzo Responder

    ¡Hola, Tania! Qué bueno que hayas escrito este post que invita a reflexionar tanto sobre nuestros hábitos y me ha encantado leer con más calma todas las opiniones que suscitó tu publicación. Ya opiné sobre ello pero esta semana leí un artículo en The Guardian “I deleted my social media apps because they were turning me into an idiot”, en el que la autora explica que borró todas las apps sociales de su móvil ya que había llegado al punto de vivir en alerta permanente y reconoce su total adicción a ellas. Y creo que es algo que estamos experimentando muchos usuarios de las redes sociales como demuestra tu post. Pero también es interesante ver en el artículo que tampoco se puede renunciar a ellas por el fabuloso poder de conexión y comunicación que nos ofrecen. Como dije para mí el equilibrio pasa por el respeto a uno mismo 🙂 ¡Un abrazo!

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:00h, 16 marzo Responder

      Qué bueno el título! Lo buscaré, muchas gracias por la recomendación. Y lo que dices, también nos aporta muchas cosas buenas estar en las redes. Eso es lo que nos mantiene en ellas 🙂 Un abrazo!

  • Mónica Viña
    Publicado a las 21:46h, 15 marzo Responder

    Hola Tania! Me ha encantado tu post.

    Me siento super identificada. El tema de redes sociales me cuesta mucho porque soy muy tímida y siempre tengo la sensación de sentirme observada.

    Al tener una marca de moda es “imprescindible” estar en Instagram y al final echo ahí tanta energía que muchas veces pienso que si la dedicara a otra cosa me cundiría más. Las marcas que son más naturales o que tienen un tono de comunicación que les funciona tienen mejores resultados pero…yo si me pongo natural…no publico porque a mi de natural no me sale publicar en la redes mis pensamientos. Es un tema complicado.

    También me preocupa el mal ejemplo que les pueda dar a mis hijos, todo el día colgada del móvil cuando a ellos les pretendo racionar las horas que pasan con la tablet o con la televisión. En fin, que todo avanza muy rápido y pararse a pensar y a analizar todo esto nos viene muy bien. Un abrazo!

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:06h, 16 marzo Responder

      Hola Mónica, gracias por compartir tu experiencia. Creo que acabarás encontrando tu tono y la forma de ser tú, respetando lo que quieras reservarte. Tu trabajo es precioso y habla por sí sólo. También habla de ti y de tu sensibilidad. Es cuestión de que lo expreses con palabras. Que conectemos con la esencia de tu marca, con el porqué haces lo que haces y con lo que quieres aportar al mundo nupcial. Es cuestión de tiempo, no te presiones.

      Y lo de los hijos, ahí me pierdo, pero imagino que es bastante complicado. Como en todo, buscar la forma de ser equilibrados, ¿verdad? Un abrazo, guapa!

  • Marina Ibañez
    Publicado a las 22:20h, 15 marzo Responder

    Madre mía Tania, esto da para muchos posts. Ya te comenté en la foto de IG relativa a este parón. Yo no programo nada, soy totalmente intensa, impulsiva, de las que pecan de bocazas, directa… Y sí, me he visto obligada a “controlarme” porque la mía es una cuenta profesional, y “automatizarme” por lo del si no te ven no estás, y el hay que ser constantes. Pero no a cualquier precio, y esto es ser fiel a mi manera de ser (rancia según muchos!!! ???). Los días en los que las redes se (me) ponen mal hago terapia verbal con amigas, para vomitar todo lo que me cabrea. Luego ya solo puedo estar por los enanos y entonces por narices cambio el chip, tambien porque me imagino cómo lo verían ellos. De hecho te confieso que a veces les he contado las neuras instagrameras y su respuesta ha sido la mejor cura para dichos males. En serio, probad a mirarlo con los ojos de dos enanos de 4 y 2 años, te meas!! Y aunque ya IG no sea lo mismo, te aseguro con este ejercicio se vive y se lleva de otra manera y vuelves a verlo apetecible, inspiracional y emocionante. Eso sí, elimina aquellos perfiles que no te aporten!!!

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:09h, 16 marzo Responder

      Qué sabios son tus niños, Marina! Al final se trata de poner un poco de distancia, relativizar y avanzar poco a poco por tu camino. Y quedarte con lo que suma, que también es mucho. Un abrazo y mil gracias por pasarte por aquí!

  • Caribay Camacho
    Publicado a las 23:34h, 15 marzo Responder

    Muy cierto, la foto tiene que ser preciosa, entonces ZAS vas y te clavas un curso de foto de producto, y fotografía con cual y pascual. Luego claro viene la edición, luego claro el mensaje que pones para que enganche, y así de repente te enfocas taaaanto tanto en tu perfil de IG para subir y subir y subir el número de seguidores, que tu proyecto se queda allí esperándote que vuelvas a el (y sin contar ya tu familia y amigos). Hay que desconectarse, para conectarse. Últimamente lo he apartado, cuando me pongo a trabajar en modo focus, lo coloco en modo avión, y ya no me acompaña conectado mientras duermo, y de verdad es un cambio enorme, me siento mucho mejor, ME FALTA!!! que sí, que esto es una dependencia y estoy en pleno plan de desintoxicación, y mientras más me alejo de él, mejor me siento. Quiero que tenga la misma atención que mi agenda: puntual, para ciertas cosas. ¿Será que algún día llego a este punto? ?

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:13h, 16 marzo Responder

      Si llegas a ese punto, cuéntame el secreto 😉 Poco a poco creo que todos nos vamos a ir poniendo en modo detox. Ahora es la época de la alimentación saludable y vida sana, pero dentro de poco seguro que también detox de móvil y redes sociales. (Y me ha hecho mucha gracia tu descripción de cómo mejorar en IG, ha sido muy visual!) Un abrazo!

  • Helena
    Publicado a las 09:29h, 16 marzo Responder

    Yo me quedo con el comentario de tocatacon. Creo que estamos obsesionados con mostrar slow life pero vivir todo a toda prisa. La inmediatez, el más más más y mejor. Estamos en un momento de sobre exposición, donde muchas de las cuentas con las que nos comparamos tienen, directamente, un equipo detrás. La competencia es tan brutal que o sigues el ritmo, o te quedas fuera, pero cada vez dan más ganas de tirar la toalla ahora que imperan los algoritmos y sus derivados.

    Entiendo que para los de arriba Instagram es un negocio y necesitan monetizarlo, pero ha perdido toda su esencia, y cada vez somos más los que nos cansamos de no ver jamás a las cuentas que realmente nos gustan, y sin embargo tener siempre en la pantalla a las más activas. Como no pongan solución, quizá Instagram pase a ser otra red social historia.

    No he visto conectados, pero me lo apunto para esta noche. Mi conclusión es que hay que hacer menos y mejor, y olvidarse un poco de tanto ruido.

    Un besote

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:19h, 16 marzo Responder

      Subrayo cada palabra tuya, Helena. Se podrían sacar 5 titulares de tu comentario, sabiduría de la buena. Gracias por compartirla aquí, me siento muy agradecida. Un abrazo!

  • Imma Mestre
    Publicado a las 11:38h, 16 marzo Responder

    Ui, me ha dado un brinco el corazón cuando he visto mi comentario! ;D ¡Y tanto que estamos perdiendo el norte! yo sigo reafirmándome en el comentario que te hice en Instagram. ¿Nos hemos vuelto locos o qué pasa? Vas por la calle y ya nadie se para simplemente a observarel paisaje (por ejemplo). Todos vamos con la cabeza agachada mirando nuestras pantallas. ¡Con lo placentero que es que te toque la brisa en la cara, o los primeros rayos de sol!

    Aún así (y lo comentábamos con unas amigas), muchas somos conscientes de ello, pero pocas queremos bajarnos del carro. Por mi parte, me he puesto horarios. No saco el móvil si estoy con más gente y si estoy trabajando, lo silencio y lo miro en momentos puntuales. Así soy más productiva y focalizo más, también. Pero es verdad que también me duermo haciendo scroll, a veces.

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 15:22h, 16 marzo Responder

      Nos ha cambiado los hábitos, y tenemos que pensar cuáles queremos recuperar. Hace unos meses fui al cine a ver una peli que no me enganchaba y me costaba seguir atenta. Pensé: en casa ya habría sacado el móvil y empezado a hacer otra cosa. Nos cuesta centrar la atención a lo importante. Hace unos días Maider Tomasena lo comentaba en Instagram y decía que era “adicción al estímulo”. Y no me había dado cuenta, pero desde luego a mí eso me pasa mucho. Lo que dices, identificarlo ya es el primer paso 😉 Un abrazo, Inma!

  • Yesmit
    Publicado a las 12:43h, 06 julio Responder

    Soy madre de tres niños, vivo en el campo en una casa grande, tenemos 4 mastines, 2 yeguas, soy fotógrafa, tengo una tienda – estudio y encima tengo redes sociales….. para morirse…. Creo que estamos perdiendo muchísimo tiempo en el juego de las redes sociales, pero si queremos sacar lo positivo es que cuando miramos alrededor de nosotros y logramos escapar de la redes y reconocer las maravillas que nos rodean,, ese instante de conciencia hace que valoremos nuestra vida real y que apaguemos las pantallas para conectarnos con las vidas de los que mas amamos, con los que merecen tu atención y tus cuidados, no millones de publicaciones en las que no nos detenemos a ver ni tan si quiera una en profundidad…. me he propuesto a publicar una sola foto cuando realmente me apetezca y lo sienta, ya tiene que merecer mucho la pena a nivel espiritual para mi esa imagen o porque no, a nivel comercial para sentir que no pierdo el tiempo sino que lo invierto.

    • Tania Lasanta
      Publicado a las 12:59h, 11 julio Responder

      Muchas gracias por compartir tu forma de gestionar las redes! Que disfrutes del verano 😉

  • anonimo
    Publicado a las 12:23h, 28 octubre Responder

    Empecé a usar redes sociales a los 17 años, nunca tuve Facebook yo pasé directamente a Twitter e Instagram. Soy una firme defensora de las redes sociales, si hay personas con problemas no es por culpa de las redes sociales en absoluto, porque usadas con inteligencia y sentido común son una herramienta increíble.. el problema de la gente no son las redes sino la falta una identidad y personalidad propia. Todos tenemos el poder de vivir felices, lo que nos hace infelices es adoptar e imitar la personalidad de otros. Hay que aprender a vivir una vida autentica, sin compararla con la de otra persona. Y eso si, vigilar mucho lo que se comparte para evitar situaciones desagradables.

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